“Cuando hablamos de Cesky Krumlov hablamos de uno de los pueblos más bonitos de la republica checa.  Este pueblo medieval, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO,  nos sumergerá en otra época, una época de leyenda y de cuentos de hadas.

En el siglo XIII, una de las familias nobles más importante de la historia checa, decide construir su castillo en este emplazamiento de la Bohemia meridional aprovechando la fortaleza natural que ofrece el rio Moldava.  La ciudad  va creciendo alrededor del enorme castillo, atrayendo a  diferentes gremios, creando asi una población importante a orillas del Moldava, la ciudad baja compuesta por casitas de cuento y la plaza principal, no hay que perderse las vistas de ambas desde las colinas que rodean el pueblo.

Más tarde en el siglo XVII llegarían los Schwazenger, familia alemana que daría el relevo del medievo al renacentismo y gótico. Ambas familias habían creado una ciudad de leyenda!

A la hora de visitar Cesky Krumlov, podemos dividir nuestra visita en tres zonas, el castillo, la ciudad vieja y el barrio Latrán.

El castillo, impresionante y bien cuidado, es el segundo más grande después del de Praga, donde se alojaron durante años las familias de los Rosenberg y los Schwarzenberg con una decoración renacentista, barroca y toques góticos,  ofrece una exposición de objetos historicos, y sobre todo, unas maravillosas vistas panorámicas desde lo alto de su torre.

Como todos los castillos, este posee además su propia historia de fantasmas, la historia del perturbado Don julius, de cómo se enamoro y masacró a su amada, cuyos gritos dicen que aún se escuchan en el castillo…

La ciudad vieja, atravesada por el rio Moldava hasta en tres ocasiones, es ideal para disfrutarla paseando, con su entramado de callejuelas medievales,   mostrando una sucesión de casas variopintas fachadas de gran riqueza.

No hay que dejar de visitar la plaza del ayuntamiento, pequeña pero acogedora y elegante a la vez, uno de los pocos teatros barrocos que aún sobreviven en el mundo, la columna de la peste, dedicada a la virgen en agradecimiento al fin de la peste que acabó con miles de habitantes de Bohemia, el puente de madera que separa la ciudad vieja de la colina donde se encuentra el castillo, situado en un punto estrategico para conseguir grandes vistas del castillo y de las casas de la orilla del rio.

A lo largo de la orilla del rio, merece la pena descansar en una de sus terrazas  y tomar algo disfrutando de las vistas.

El barrio Latrán,  Latrán es la calle más antigua de Cesky Krumlov por la que se accede al castillo. Es la zona de compras por excelencia, las antiguas casas importantes, iglesias incluso un monasterio, se han convertido en tiendas y restaurantes elegantes y de buen gusto, donde podremos comprar artesanía, productos locales o simplemente tomar un café y admirar la decoración del local.

En suma, Cesky Kyumlov es una visita obligada, que te traslada a otra época donde perderse y disfrutar sin prisa.”